Tomarse un poco de tiempo

 

La gente nace, crece y se casa. 
Vive y muere en medio de un tumulto 
tan frenético que uno pensaría 
que van a enloquecer

William Dean Howells, 1907

 

Hace no muchos años —digamos en la década de los 70’s— el tiempo me parecía transcurrir con mucha menor velocidad de lo que percibo actualmente. Pensar que faltaban un par de meses para que llegara navidad, o mi cumpleaños, era sentir que faltaba muchísimo tiempo. Era una tortura tener que esperar una semana para ver el siguiente capítulo de mi serie favorita. Y no se diga todo el tiempo que pasaba para esperar al recreo, o la salida, de la escuela.

No todo era tan terrible. Las películas en el cine también eran maravillosamente largas. Escuchar un disco LP era una delicia que permitía gozar toda una pléyade de sonidos y, en la mayoría de los casos, también uno se imaginaba estando presente en el concierto. Las comidas familiares de los domingos eran espacios donde cada uno de los familiares relataba lo más relevante que aconteció en la semana. Nos tomábamos el tiempo para disfrutar la sobre mesa y luego, unos a jugar cartas y otros a ver algún deporte en la televisión. En otras palabras: había tiempo para hacer más cosas.

En la actualidad, apenas uno se levanta, ya tiene el tiempo en contra. Uno tiene que andar contra el reloj. Tenemos muy poco espacio de maniobra o eso es lo que creemos.
¿Verdaderamente el tiempo se ha acortado? ¿Los días de 24 horas pasaron a ser de 10?

La verdad es que no lo creo. Además, no soy nadie para decir si el tiempo verdaderamente se ha acortado o no. Lo que sí puedo decir es que hay algunas diferencias muy relevantes en lo que yo hacía con mi tiempo en la infancia y el que utilizaba hasta hace algunos años. Por ello te voy a compartir 5 PatoTips para sacarle provecho al “no hacer nada”.

PatoTip #1: Hagamos una cosa a la vez.

Uno de los mayores distractores de nuestro tiempo es caer en la creencia que podemos hacer dos o más cosas al mismo tiempo. Y no me refiero a actividades fisiológicas. Me refiero a distraer nuestra atención en 2 o más cosas que precisamente requieren nuestra atención. Al hacerlo, además de incrementar nuestras posibilidades de cometer un error, generamos una carga de estrés en nuestra vida que, a su vez, genera la sensación de que el tiempo pasa más rápido.

Hacer una cosa a la vez, nos ayuda a concentrarnos en la tarea y a utilizar de manera eficaz y eficiente todos nuestros recursos y herramientas. De esa manera, también tenemos sensación de avance y logro y, por lo tanto, menos generación de estrés.

PatoTip #2: Para obtener un rápido alivio al estrés, prueba ir más despacio.

Si bien es cierto que la vida moderna nos exige que vivamos presionados de tiempo y en contra del reloj, también lo es que la mayoría de las actividades que tenemos que realizar requieren de un tiempo específico para ser realizadas. Apresurarlas es la receta ideal para que salgan mal.  El estrés es la consecuencia del apresurar las cosas. Dejamos de respirar correctamente. De analizar los elementos que tenemos alrededor. O simplemente dejamos de escuchar a los demás.

Para ir más despacio hagámonos conscientes de 3 actividades:

  1. Respiremos armónicamente
  2. Analicemos hechos y datos antes de tomar acción
  3. Escuchemos lo que nos dicen los demás

Nuestros niveles de estrés bajarán como por arte de magia.

PatoTip #3: Al comer, disfruta el comer.

El tiempo que verdaderamente invertimos en nuestros alimentos lo hemos acortado a niveles ridículos. Durante muchos años viví en la rutina de hacer todos los días “comida de trabajo”. De hecho engordé. Y no era porque comiera mucho. Era porque no le daba espacio a mi cuerpo siquiera para preparar la digestión.

Disfrutar de los alimentos no sólo ayuda a su digestión. También es una forma de socializar si comemos en compañía de otras personas. La plática en la mesa es un arte que hemos estado perdiendo con la celeridad de la vida moderna. El tiempo que invirtamos conociendo a nuestros hijos, pareja, amigos y compañeros de trabajo es sumamente valioso.

PatoTip #4: Realiza alguna actividad física

Muchos creemos que hacer actividad física requiere ir a algún gimnasio o a algún lugar de los que están de moda. El hacer una actividad física puede ser tan sencillo como realizar una caminata un poco más acelerada del caminado normal que tenemos. Ese tiempo, además de servir como tonificador de nuestro cuerpo, también sirve para hacer conscientemente algo que hemos dejado de lado: hablar con nosotros mismos.

Nuestro cerebro también toma ese tiempo para ponerse a tono con lo que pensamos. Es una forma de escuchar a nuestro sabio interior. Y generalmente tiene muchas cosas buenas que decirnos.

PatoTip #5: Detente y huele las rosas.

Al realizar todas las actividades anteriores, encontraremos tiempo para poder disfrutar de las cosas sencillas de la vida. Como lo decía la canción de los 80’s de Ringo Star, Stop and smell the roses (1981), paremos un poco para disfrutar de los momentos que cada uno tiene en la vida. Hacerlo puede descubrirnos un mundo sumamente maravilloso y gratificante.  Veremos verdaderos milagros a nuestro alrededor. Éstos pueden ser contemplar un amanecer o un atardecer. Los colores de las flores. El sentir la brisa en la cara. Escuchar las risas de los niños. Observar cómo los perros corretean las hojas de los árboles movidas por el viento.

Detenerse a observar lo que pasa a nuestro alrededor escuchando a nuestro sabio interior puede ser la fuente más abundante de creatividad y de paz. Seguramente también será el origen de nuestras más brillantes ideas y proyectos. Vale la pena tomarse un poco de tiempo para vivir. Los Patos disfrutamos de nuestro tiempo.

Como siempre, te mando un saludo y espero escuchar noticias tuyas sobre lo que vas descubriendo con estos PatoTips.  ¡Hasta la próxima!

 

 

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