“Buscando respuestas a preguntas que la razón no puede resolver” Por: Charlie Otero “Manito conferencista”

Frecuentemente posterior a una conferencia empresarial en la que expongo el tema de las capacidades y limitaciones de la mente humana, especialmente en situaciones en las que la razón pareciera decir “no se que decirte”, “no tengo más argumentos”, surge la interrogante sobre ¿qué más podemos hacer?, ¿a dónde recurrir? y ¿cómo resolver esa búsqueda agotadora?

Uno de los temas más frecuentes con el que nos topamos las personas, suele el ser la partida de un ser amado al momento de morir,  en el que llenos de dolor pareciera que la búsqueda fuera más profunda con preguntas internas a nuestra razón como: ¿Por qué?, ¿era buena persona?, entre tantos millones ¿qué alguien me explique por qué elegir a él o ella?   ¡Cuánto dolor!   Y la razón simplemente al no encontrar significado al suceso, “calla” en señal de incompetencia. 

Algunas personas buscan terapias que quiten su dolor, otros más refugio en mecanismos de evasión como alcohol, juego o drogas y las fuerzas por resolver parecieran agotarse y el dolor aumentar. 

¿Qué pasaría si el significado a procesos que la razón “no puede entender” fuera la misma misión de Jesucristo, el hijo de Dios?

Así le dije a una persona que había vivido la partida de su mamá y mantenía un desánimo por no encontrar respuesta, le dije: “Tu mami esta abrazada por los brazos de Jesucristo, en paz y llena de gozo”.   Su mirada sorprendida se tornaba en paz. 

La respuesta es F4:13. “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”.  Dios padre nos entregó su hijo para que al morir en la cruz y vencer la muerte con su resurrección, nos diera a ti y a mi la vida eterna”

¿Qué pasaría si aceptaras que Jesús es tu amigo, Señor y Salvador para darte esa vida eterna a ti y los que amas?    Quizá te pasa como a personas que no han conocido realmente a Jesús y te puedas atrever a confiar en el regalo de la gracia que tiene para ti y para mi. 

Pidamos a Dios, que todo lo puede, haga esa revolución  en ti con su amor.   Hagamos esta sencilla oración desde lo más íntimo se tu ser.  (léela y luego cierra tus ojos para que la hagas)

“Querido Dios que eres bueno y poderoso, gracias por mandar a tu hijo Jesucristo a morir por mi, perdonar mis fallas y darme ese anhelo de vivir en el cielo eterno junto a ti.

Reconozco que eres la respuesta a mis preguntas y humildemente te acepto en mi corazón para que actúes en mi ser y viva fortalecido por tu gracia”

Gracias Dios, te lo pido desde mi alma en el poderoso nombre de tu hijo Jesucristo, Amén”

Te ánimo desde mi oración y se que Dios te llenará de esa paz y respuestas que tu mente y corazón anhelan

Si deseas que te acompañemos en la búsqueda de Dios para ti y tus seres amados escríbenos un mensaje y con gusto lo atenderemos

Dios es nuestra fuerza. Recuerda F4:13

Dios contigo y te bendiga.

ConTodo

Charlie Otero