“Para vivir no necesitas estar inspirado”

Por: Charlie Otero “Manito conferencista”

Con frecuencia platico con artistas, es decir, personas que usan el arte como una herramienta de expresión, ya sean músicos, pintores, escritores o actores; y al avanzar en nuestro diálogo me preguntan: ¿de dónde te inspiras para inventar tus conferencias o artículos?, ¿qué haces cuando pierdes la inspiración? Con los años me cuestioné dichas preguntas y te comparto mi aprendizaje así como la analogía con vivir inspirado o sin estar inspirado. 

Años atrás, antes de entregarle mi vida a Cristo, te confieso que si llegué a pensar que “perdía” la inspiración.  Como si fuera un súper poder que se reducía o mermaba como la kriptonita a los poderes de Superman. Me sentía con pocas ideas, vacío de emoción, deseoso de crear y con poca paciencia para creer que creaba algo “sobresaliente” y que fuera exitoso. Estos momentos me debilitaban emocional, física y espiritualmente, pues pensaba por momentos que si no lograba dicho “estado creativo”, mi esperanza y la prosperidad de Manito Consulting Group correría riesgos; en pocas palabras me ahogaba en mi mismo. 

Hace unos años al entregar mi vida a Cristo y entender que por su gracia y no por mis méritos, acciones o capacidades, mi vida tiene un sentido de eternidad, reconozco que Él es mi fuente de inspiración, pues Él me garantiza estar en mi y ser mi gran fortaleza en mis debilidades.  (F4:13 “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”)

Ahora entiendo que por momentos queremos vivir “si estamos inspirados” por un proyecto, por una pareja, por diversión, etc., mas cada uno de estos factores de inspiración que solemos buscar o elegir, suelen ser pasajeros, externos y suelen fallar.  

¿Qué pasaría si hoy revisas aquellos momentos donde has perdido tu inspiración por vivir y te preguntarás en quién o en qué he puesto mi deseo o ánimo por vivir? ¿Qué pasaría si te dieras la oportunidad de que Dios habite en tu corazón al aceptarlo y convertirlo en tu fuente de “Amor Perfecto” pues el es amor y verdad?  

Te invito te atrevas y le platiquemos a Dios tu deseo, si lo es, en una sencilla oración.

“Querido Dios, gracias porque me amaste primero y porque lo haces con un AMOR PERFECTO que jamás falla. Saberme amado de tal forma me da certeza y protección.

 

Acepto tomes mi corazón y lo llenes con tu Espíritu para que seas en cada despertar, esa fuente de inspiración y fuerza ante la vida.  Sabes que a veces pierdo el ánimo por querer depender tanto de mis propias fuerzas y no considerarte. Ahora quiero esforzarme más contigo en mi corazón.   Gracias por darme esa fuerza y enorme amor por el sacrifico de tu hijo Jesucristo al dar la vida por mi.  En el nombre de Jesús.  Amén”.

Ora con sencillez y pídele esa fuerza a Jesús tu amigo que está listo para guiarte desde tu corazón.  

Si le falta inspiración a alguien, ya sabes que hacer; comparte este blog y dile ¡ánimo F4:13!

Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.  

Bendiciones