¿De dónde sacaste eso de “házlo ¡ConTodo!”?

¿De dónde sacaste eso de házlo ¡ConTodo!”?

La gente curiosa me encanta porque suele hacer muchas preguntas (por cierto yo soy así desde niño) y se han acercado a preguntarme si la frase de “házlo ¡ConTodo!  o “estoy ¡ConTodo! la saque o copie de algún lado, o que si algunas campañas de televisión en sus espacios deportivos o campañas políticas, la tomaron de la frase que usamos en nuestras conferencias. 

Te voy a contar el fondo de esta frase

¡Abre mente y corazón por favor!

Creo que Dios te creo a ti y a mi para la PLENITUD, y jamás para ir por la vida de una forma “mermada” o “a medio gas” en tu actividad, ya sea escuela, trabajo, vida de pareja, voluntariado, etc. 

La pregunta es ¿qué nos ha “mermado” esa capacidad de plenitud y de dar nuestro máximo esfuerzo con nosotros mismos y en cada una de nuestras relaciones?    Quizá la respuesta es una mezcla de lo que hemos vivido, de acciones que vimos de algunas personas que no fueron un buen “modelo”, de la apatía que se vive en el mundo y de la cultura de “falta de compromiso” que se permea nuestra sociedad.

Ir ¡ConTodo! se basa en una de las 24 fortalezas de carácter descubiertas por el Instituto de Investigadores VIA sobre los elementos que definen la fortaleza o debilidad del carácter de una persona hacia la plenitud.  Esa fortaleza es la VITALIDAD, que significa hacer las cosas con el mayor entusiasmo o energía posible.  

Es increíble que la “ENERGÍA” no tiene que ver solo con el estado vital de la persona; por ejemplo, una persona enferma, incluso paralizada físicamente, puede estar ¡ConTodo! desde su mente y espíritu.  Su fortaleza de enfrentar la vida y la adversidad tiene una causa muy poderosa y F4:13 es la fuerza más poderosa cuando confías en que Jesucristo te llena más que ninguna otra cosa que pueda existir.

Hay un pasaje en la Biblia que dice: “Y todo lo que te venga a la mano, hazlo con todo empeño; porque en el sepulcro, adonde te diriges, no hay trabajo, ni planes, ni conocimiento, ni sabiduría.”  Eclesiastés 9:10

Hazlo TODO con tu mayor empeño, buscando en cada día la fortaleza desde tu espíritu y desde el infinito amor de Dios en tu vida.

Siempre recordaremos a aquellos que dieron todo y actuaron ¡ConTodo! en el Amor, en el trabajo, en la familia.