“El poder de tu identidad”

Por: Charlie Otero “Manito conferencista”

Con frecuencia hablo a las empresas o agrupaciones sobre la importancia de los valores en la vida de la persona u organización como la estructura que sostiene su identidad; es decir imagina una estructura sobre la cual será construido un puente. El puente es quien decimos que somos (identidad)  y la estructura aquello en lo cual creemos (valores).  El puente es por donde transitas en tu vida todos los días y transitan por el las personas con las que te relacionas.  La estructura es aquello que nadie ve o pone atención. Imagina que tu puente va tomando peso con el paso de los años cuando tomas decisiones que se van pareciendo mas a las decisiones de las personas con las que te relacionas (amigos fiesteros, compañeros que te ofrecen una tranza o negocio con ganancias por fuera, un compadre mujeriego) y cada vez comienzan a ejercer un mayor peso sobre la estructura sobre la cual fue montado el puente; misma que no se modificó en su momento.   ¿Sabes que pasará?   ¡¡¡Colapsará!!!

Así pasa en muchos de nosotros, familias, organizaciones o empresas; las cargas negativas aumentan y los valores que soportaban nunca fueron ajustados o reforzados con estructuras más poderosas que mantengan solidez en la identidad (puente).

¿Te identificas con esta analogía? ¡Yo si!   Creía en Dios pero no vivía con Dios.  Mi valor de Dios para soportar mi identidad años atrás, que era constantemente desafiada por amistades, tentaciones o cegueras, no la ajuste de un Dios de religión a un Dios de gracia y relación.  

Así cuando pregunto en a las personas que asisten a mis conferencias si ellos creen en el amor, el 99% levanta la mano (el 1% que no lo hace es porque quizá le rompieron el corazón o le dio pena),  y luego les pregunto: ¿viven con acciones de amor?, ¿se nota que amas tu vida, a tu esposa, a tus hijos o a tus papás perdonando sus fallas?  ¿Amas a Dios y es el número 1 en tu agenda de prioridades al platicar con Él (orar), confiar (fe), seguir con firmeza cuando pierdes las fuerzas físicas?

Hoy quiero que juntos oremos a Dios para que nos conceda la luz de ajustar la estructura que requieres para sostener el puente de tu vida en el preciso momento que vives.   ¿Te animas?

Oremos:

Papá Dios tu que eres bueno y poderoso; llénanos de tu inmenso amor compasivo para aprender a ponerte en primer lugar de nuestra vida y ajustar esa estructura que nos da la congruencia o incongruencia de nuestra identidad.   

Tu conoces nuestros vacíos y tu amor llena absolutamente cada hueco de ellos.   Lo pondremos en las poderosas manos de tu hijo Jesucristo.   Amén.

Platiquemos del tema con más frecuencia.   ¡Que tu puente sea renovado ConTodo!

F4:13 “Todo lo puedo en Cristo que me Fortalece”