EL CRECIMIENTO ESTÁ EN LA PRUEBA

Por: David Muñoz

Si hoy nos preguntaran que momentos nos gustan más, estoy casi seguro que los que más disfrutamos y queremos que se repitan una y otra vez en nuestra vida, sin duda son esos momentos en los cuáles todo es alegría, paz y no hay de qué preocuparnos.

¿Les ha pasado que de pronto nos llegan esas rachitas que no queremos? En donde pareciera que alguien oprime un botón y todo empieza a empeorar, algo sale mal y llegan de una tras otra, como si alguien estuviera en nuestra contra y decidiera que todo lo malo nos sucediera a nosotros, en lo económico, con nuestra pareja, en la escuela o trabajo, etc.

Y es aquí donde comienza lo interesante si queremos quedarnos con un aprendizaje en este texto. Te animaría a que reflexionemos, ¿cuál es nuestra reacción en medio de esa mala racha? En lo personal te soy honesto, reconozco que es un área de oportunidad en mi vida, ya que en la mayoría de las ocasiones, mi primera reacción ha sido quejarme de mi situación, y casi estoy seguro que tú también has hecho lo mismo, ¿o no?

Si algo me ha ayudado en medio de esa mala racha, ha sido cuestionarme “¿para qué?”, el “¿por qué?” me convierte en víctima de mis circunstancias, y el “¿para qué?” me vuelve protagonista de mi presente y mi futuro. Preguntarme ¿para qué Dios quiere que atraviese este momento? me ha llevado también a ser autocrítico y reflexionar sobre qué estoy haciendo mal, qué dejé de hacer o qué me quiere enseñar Dios.

Esto me ha permitido descubrir lo más poderoso que quiero compartirte a continuación:

¡El mejor crecimiento que podemos tener muchas veces está en medio de una prueba! Es ahí donde se revela si estamos parados en la roca firme o en la tierra fangosa, es ahí donde nuestro carácter es afirmado y donde nuestra dependencia de Dios se vuelve una prueba real y no sólo son palabras que fácilmente se lleva el viento.

La vida es un ratito que se disfruta mas si se vive con un corazón agradecido por lo que tenemos y aún por lo que no tenemos, aprovechando el tiempo para amar a nuestra familia y personas cercanas. Yo no sé cuánto tiempo más Dios me permita pisar éste maravilloso mundo, pero lo que sí sé, es que debo vivir siempre con una buena actitud que me lleve a crecer aún en los momentos que no me gustan tanto.

Te animo a que a partir de hoy, busquemos lo bueno en medio de lo malo, conscientes que aún en esas rachitas que no nos gustan, siempre hay algo que aprender. En MCG vivimos la filosofía #TodoPositivo, que consiste en aprender a ver lo bueno aún en medio de lo malo, y eso buscamos vivirlo en acciones y llevarlo a todos los programas que ofrecemos, a las empresas que visitamos y a las personas con las que interactuamos.

Vivamos intensamente todos los días porque Dios siempre está ahí, caminando a nuestro lado, recordándonos una y otra vez, que todo estará bien.

¡Ánimo! ¡Dios está con nosotros!